¡Qué día más triste! Hoy, el pueblo estadounidense ha elegido un monstruo en vez de una persona que ha trabajado toda su vida en servicio al público. Y encima, ha sido juzgada, mal caracterizada, llamado mentirosa, corrupta y culpable de algún delito que no hayan encontrado todavía. Dice la gente blanqueada que no se puede confiar en ella. HRC no ha hecho nada más que hacerse rica durante su carrera por robar de la gente estadounidense.
Es mentira. Mira, os digo que HRC no era mi primera opción, pero ganó la nominación y la apoyé. No puedo decir lo mismo para muchos de los demás que siguieron a Bernie. Hasta algunos votaron por Trump sabiendo cómo era por la rabia que se sentían hacia el partido demócrata. Era una traición imperdonable. Además, el pueblo negro tampoco se fue a las urnas por sentirse marginaliazos por el partido demócrata. Se lo hicieron con la idea de castigar al partido. Pues, los dos grupos no sólo castigaron al partido demócrata, si o al país entero y al mudo de extensión. HRC era la persona nominada por el partido demócrata para ser president. En aquel moment, todos los demás candidatos dejaron de existir y deberíamos de haberla apoyado. Siempre ha funcionado así. Esta vez, no. Esta vez un grupo sustancial de jilipollas decidió que sus creencias y sentimiento personales eran más importantes que la posibilidad de elegir a un fascista en EE UU.
Tampoco voy a culpar a solamente estos dos grupos. Los del tercer/quarto partido deberían de haber dejado la carrera. Los 3-5% que ganaron en cada estado hubieron sido votos por HRC en su mayoría. Los mismo sucedió com Nadar en la campaña entre GW y Gore. E historia y memoria nos ha contado el de sastre de aquellos 8 año. Por suerte, el Presidente no ha sacado de este quagmire, solamente por meternos en otro peor. ¡Vaya putada!
La mayoría del problema cae alrededor de los pies de los republicanos y los cristianos derechistas. Esos dos grupos tienen la misma imagen de lo que debe paras en EE UU. Su gran sueño de EE UU es los 1946-1962. El mundo en que vivimos ahora ha cambiado un montón al punto de que lo se lo reconoce. La vida era más fácil. ‘La gente de color’ vivía en sus lugares y no se mezclaba, a la amenaza de violencia, los maricones en el armario o en la cárcel dónde deben estar, abortos en los callejones y otros lugares no sanitarios-algunas intentaron a hacerlos en casa, sin éxito, las creyencias de una fé forzadas sobre la población entera, doce años de la escuela y un buen trabajo para toda la vida, con suerte-fueras a la universidad para estudiar una carrera para conseguir un oficio mejor y ganar hasta más dinero, solamente el hombre trabajaba y la mujer se quedaba cuidando la casa y los niños, con la cena preparado en cuanto llegara el marido a casa. ¡Qué simplicidad! ¡Qué felicidad!
Todo iba bien hasta que llegó el senador de Wisconsin, Joe McCarthy. McCarthy empezó la segunda Inquisición en EE UU. No buscaba brujas, pero buscaba comunistas, socialistas, hente sabía y culta-porque normalmente están a la izquierda políticamente, homosexuales, ateos, testigos de Jehova, hasta católicos-no pueden ser leales a amos los EE UU y al Vaticano a la misma vez. Intradujo ‘bajo dios’ al juramento nacional y varias otras cansas con la idea de que la gente que buscaba no puede decir bajo dios. Este hombre destrozó muchas vidas y carreras en el proceso de quitar los elementos subversivos y proteger a ‘la democracia de los EE. UU.’ Siempre hay gente que no se olvida.
Ahora, unos 66 años después ha vuelto, pero en una forma más agresiva y mucho más virulenta. Aquel animal podía decir lo que le daba la gana sin consecuencias. La prensa, la gran mayoría de los republicanos demás y los cristianos por la mayoría se quedaron en silencio. Por fin, después de 8 años de tener que tratarse al otro con respeto pudieron decir lo que les daba la gana. Lo dejaron mentir, mentir y mentir escuchando cada palabra como si fuera la voz de su propio dios. Se pasaban de la violencia constante que se les rodeaban en la presencia de Trump. Echaron a golpes a manifestantes pacíficos ejerciendo sus derechos de la primera enmienda. Hubieron varios momentos en los cuales los cristianos lo deberían de haber dejado. Pero no, con sus promesas vacías anti-LGBTQ, de proteger su libertad de religión-el poder discriminar-y hacer que las iglesias pueden participar directamente en las elecciones y todavía no tener que pagar impuestos, cometieron un fallo mortal, una abominación ante su dios querido, un pecado inmortal. Vendieron sus almas al diablo y perdieron su ‘autoridad moral’ solamente para conservar el 23% de poder político que tienen. Vendieron sus almas y a la misma vez condenaron a sus hijos y quizás a sus nietos.
Al partido republicano, el establecimiento como os llaman, hicisteis lo mismo. Sois tan culpable como los cristianos derechistas. Tuvieron bastantes oportunidades de alejaros y pararlo, pero no tuvisteis la voluntad. No quisisteis ir en contra de la gente sabiendo las graves eventualidades. Tuvisteis la oportunidad de elegir a otro en vuestra convención pero otra vez, no tuvisteis la voluntad. No quisisteis’romper’ el partido. Claro, jodiendo a tanta gente, si hubierais perdido la elección pero también hubierais retenido control del partido. Ahora, el partido republicano no existe. Tenemos el Falange fascistaque todavía crece, los obstrucionistas y los del establecimiento que ahora son demócratas, más o menos. Sí, por cierto habéis ganado la presidencia y el congreso, pero al costo de vuestra partido. Ahora sois tres partidos distintos con metas distintas. ¿Queráis volver a julio para arreglarlo?
No sé lo que va a pasar. Este imbécil siempre ha trabajado en el mundo de negocios y no tiene ni puta idea de cómo funciona el gobierno. No será lo que espera. No podrá portarse como si fuera un programa de televisión. Su éxito no es garantizado. Ha dicho un millón de cosas feísimas acerca de todos los grupos diferentes de EE UU que no son güero, varón, heterosexual, protestante, lo que llamamos WASP en inglés. No creo que cumpla con ninguno de sus amenazas porque van in contra de la Constitución y El Senado no tiene ningún interés en meters en estos líos. Temo que acabará com Obamacare sin remplazarlo, The Dream Act y otros órdenes ejecutivas iniciadas por la administración del Presidente Obama. Lo voy a echar mucho de menos. Ojalá que no se vaya lejos.
De mi parte, pues, vamos a ver. Voy a esperar a ver lo que hace. Trump es el presidente-electo y merece la oportunidad de mostrarnos lo que va a hacer. Los primeros cien días serán muy importantes. No tengo miedo de lo que va a pasar con él pero sí estoy un poco preocupado con sus fanáticos y cómo ellos van a reaccionar a los demás ya que tienen el derecho tácito de discriminar cuándo les den la gana. Esto me concierne más que nada. Y si todo vaya a la mierda y este país se convierte en una pesadilla, me voy a España.